El domingo votamos, pero ¿y qué votamos?

MIGUEL CARDADOR LÓPEZ
(Presidente-Editor)


Este domingo tenemos una cita con las urnas para decidir quién gobierna nuestra comunidad andaluza.

De nuevo hemos asistido a una campaña llena de promesas y advenimiento del maná, como si los candidatos fueran los Reyes Magos, quizás por la proximidad con las fiestas de Navidad.

En la actualidad nuestra comunidad está a la cola de muchísimas cosas importantes, como por ejemplo sanidad, educación, Ley de Dependencia, tasa de empleo, etc. Todo esto ha ocurrido con un gobierno monocolor durante 38 años.

La pregunta que yo, y supongo que la mayoría de ciudadanos, se hacen es si con otro gobierno estos datos negativos cambiarían.

Yo, siendo sincero, no lo tengo muy claro, y más escuchando a los cuatro partidos que concurren con algunas posibilidades de gobernar. Sin olvidar a Vox, que no sabemos cómo romperá en su primera cita, pero que ha ido de menos a más en estas elecciones.

Los debates han dejado mucho que desear y las audiencias cada vez son más bajas, no teniendo nada que ver con las intervenciones de os tiempos de la Transición y la década de los ochenta y noventa.

Todo esto tiene una clara explicación, y es la pobreza intelectual y de sentido común de muchos de nuestros políticos actuales, que como dice un experto hombre de campo, “Mienten más que hablan”.

El 90% de los que acuden como candidatos a sentarse en los 109 escaños del Parlamento andaluz, buscan como prioridad el acceder ellos a un buen puesto de trabajo, con muchos derechos y pocos deberes, porque como se viene demostrando, sean de un color o de otro, al final incumplen gran parte de lo que prometen en campaña.

Si hubiese un partido que de verdad tuviera primero capacidad y segundo seriedad para cumplir si llega a gobernar, todas sus promesas y todos sus compromisos debería formularlas ante notario, y si al final de la legislatura no han cumplido un 70% de lo que prometieron deberían asumir la obligación moral de devolver todo lo cobrado como parlamentarios. Yo, con los ojos cerrados, votaría a ese partido, pero claro, una cosa es prometer y otra dar trigo.

Centrándome en nuestra comarca seguimos a la cola de nuestra autonomía en cuanto a incumplimientos políticos: El pantano de la Colada sigue estancado sin terminar el 15% que falta para poder utilizar su agua, la prometida autovía Granada-Badajoz sigue en el baúl del olvido, el hospital Comarcal funcionando bajo mínimos y con gran carencia de especialistas, la estación de AVE de Villanueva de Córdoba, de seguir así, en un futuro no parará ningún tren, las políticas de empleo para dar salida a los jóvenes brillan por su ausencia, etc.

Sinceramente no confío en que ningún partido nos solucione dichos problemas y otros que irán aumentando, pero bueno cada uno es libre de soñar y creer que el milagro se va a producir con este, esta o aquel.

De los resultados del domingo, lo que sí parece claro, es que se van a dar tres posibilidades, anunciando que ningún partido va a sacar mayoría absoluta, con lo cual se necesitará entendimiento para formar una coalición de gobierno entre dos partidos.

Por un lado están Partido Popular y Ciudadanos, que han declarado que si entre los dos suman mayoría se darán el “sí quiero” para gobernar. Y por otro lado está el PSOE y Adelante Andalucía (que son Podemos, Izquierda Unida, Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza) con Teresa Rodríguez como candidata a la presidencia, que aunque ha manifestado que ella jamás pactará con Susana Díaz, ratificando además la animadversión que le tiene a la actual presidenta, ya veremos si donde dijo digo después dice Diego y finalmente llega al acuerdo con la líder del PSOE para gobernar.

Si una de estas dos opciones que son las previsibles no cuajaran tendríamos que ir a la tercera, nuevos comicios en la primavera del 2019.

Yo voy a ir a votar, y sinceramente no sé qué papeleta echar, porque hace unos años tenía que elegir entre malo y malísimo pero en la actualidad solo veo lo último. Quizá lo más coherente, visto lo visto, sea dejarlo al azar, cerrando los ojos y contar pito, pito, gorgorito...

Lo que sí tengo claro es que el próximo lunes, y todos los demás, salga el gobierno que salga, los ciudadanos seguiremos teniendo muchísimos problemas sin resolver y la montaña cada vez se empinará más para poder llegar a finales de mes.

Por último, como el tiempo es el más certero juez que dice la verdad o la mentira, pueden guardar este humilde artículo, y cuando pasen unos años, leerlo otra vez y ver si el mismo fue acertado o quizá me equivoqué de pleno, llevado por una sensación (espero que temporal) bastante pesimista que me invade en la actualidad.

Pero, qué quieren que les diga, asistiendo a los espectáculos lamentables que protagonizan habitualmente muchísimos políticos, obsesionados totalmente con ocupar el poder, aunque sea incluso a costa de perder su propia dignidad, y sintiendo la pestilente atmósfera política de incapacidad, sectarismo y crispación barriobajera que se respira desde hace ya mucho tiempo en España, en donde se transmite permanentemente la chapuza y la división, la confrontación y la discordia entre sus protagonistas, esto es, todo lo contrario a lo que se necesita para crecer y avanzar en cualquier actividad o en cualquier gestión que pretenda ser fructífera, resulta complicado percibir una visión más esperanzadora y optimista para el futuro que aguarda a nuestro país.


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