España necesita un PSOE fuerte, unido y con un discurso unificado

MIGUEL CARDADOR LÓPEZ
(Presidente-Editor)


Esta legislatura será la más difícil desde que se instauró la democracia. No sólo porque el partido de gobierno no tiene mayoría, sino porque en España nos enfrentamos ante problemas tan vitales y difíciles que ni estando todos los partidos representados en el Parlamento unidos y remando en el mismo sentido, habría garantías de solución.

Un gran problema para todos los que queremos una España unida y donde todos los ciudadanos tengamos las mismos derechos y deberes, seamos de la comunidad que seamos, es la necesidad urgente de un PSOE nuevo, unido, con un discurso moderado y que sea el mismo en Cataluña que en Andalucía; no en vano ha sido el partido que más legislaturas ha estado gobernando a nivel nacional. Por encima de la ideología que cada uno tenga, España necesita al PSOE, pues las consecuencias de su debilitamiento y fractura repercutirán negativamente en nuestro país.

Hace unos días hablaba con dos compañeros de trabajo de nacionalidad rumana que llevan 10 años trabajando en nuestro pueblo. Les preguntaba a ambos por su viaje este verano a su país, cómo lo veían y si se nota en algo la mejora económica con respecto a hace unos años.

Los dos con cara compungida coincidían: “Nuestro país, a pesar de haber entrado en la Unión Europea, no ha mejorado en nada, más bien diríamos que ha empeorado. La gasolina, el gasoil y muchos productos básicos son más caros que en España, cuando el salario medio está en unos 325 euros”. Uno de ellos me decía que su madre después de trabajar y cotizar tiene una pensión de 100 €. Con 73 años, tiene deficiencias de salud, y cuando acude al Distrito Sanitario y el médico le indica lo que tiene que tomar todo tiene que pagarlo a precio de costo, sin ningún tipo de descuento. Y me añadía: “Yo tengo que mandarle todos los meses 1/3 de lo que gano para que ella pueda vivir. Si tienes que arreglar algún documento público todo es a base de untar al funcionario de turno, y así seguiríamos con una larga lista”.

Rumanía, en la década de los setenta, era un país bastante parejo al nuestro en diversos ámbitos como la economía, cultura, nivel deportivo, etc.

Después de tantos años, España, a pesar de todo, sigue estando en Primera División, mientras que Rumanía está en Tercera División, con muchas posibilidades de descender a Regional.

Yo, como muchos de los que hemos nacido en la década de los 60, no acepto que noveles de 30 años o poco más nos den permanentemente lecciones de todo sólo porque hayan ido a la universidad, y muchos de ellos encima proceden de familias acomodadas que le han facilitado su recorrido a todos los niveles. Cómo aceptar el fondo y las formas del impresentable separatista catalán Sr. Rufián, con sangre andaluza, y que durante sus estancias vacacionales en los pueblos de sus padres en Jaén y Granada jamás tuvo la valentía de manifestarse y ejercer como independentista.

A estos iluminados, como el alcalde de Cartagena, que quiere ser también independiente, además partiendo en dos Murcia, hay que decirles que se dejen de estupideces y nos contesten a las cosas serias, por ejemplo: ¿Cómo nos van a pagar las pensiones a trabajadores que han cotizado más de 40 años?; ¿cómo se va a resolver el controvertido asunto del copago sanitario?; ¿cuándo de una puñetera vez vamos a hacer un modelo de educación estable y donde el docente tenga la autoridad precisa e imprescindible y sea el tronco y la base de la educación?; ¿de dónde va a salir el dinero para hacer frente a los temas sociales: pensión no contributiva, ayudas a los parados de larga duración, Ley de Dependencia etc.? Y por último, ¿cómo van a ayudar y apoyar al empresario y a los autónomos para crear riqueza y con ella la posibilidad de incrementar los puestos de trabajo?

Y también cabría preguntarles si va a haber un intento real de adelgazar la actual estructura de las distintas administraciones públicas con sus múltiples cargos políticos, ya que tenemos más gente viviendo de la política que Alemania que nos dobla en habitantes.

En estos próximos cuatro años España se juega mucho, y por ello necesitamos un PSOE fuerte, moderado y coherente, instalado en su lugar natural que es la socialdemocracia, que elimine el odio irracional a su principal rival político, alejado de demagogos y tentaciones populistas y que no tenga dudas en la defensa inequívoca y fiel de los principios y valores fundamentales que inspiran nuestra Constitución. Porque en este medio plazo nos vamos a jugar el mantenernos en la Primera División o descender, y con ello empezar a parecernos un poquito más a países como Rumanía, que tiene un presente negro y un futuro próximo sin esperanza de mejora.

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