Pongamos que hablo de vivir (XXIX)

JOSÉ ANTONIO CARBONERO FERNÁNDEZ
(Técnico de la Cooperativa Olivarera Ntra. Sra. de Luna de Vva. de Córdoba)


De manera implacable terminará el invierno y comienza la primavera, nuestros campos de la Comarca de Los Pedroches se llenarán de vida y sonidos, de variada multitud hierbas y de riqueza en definitiva, las copiosas lluvias acontecidas dejan cauces llenos en arroyos y ríos en la comarca y nos muestran un cariz que llevamos más de un lustro sin observar y como no podía ser de otro modo, hemos de mostrarnos contentos y agradecidos, pues para nosotros no hay mejor forma de acaudalarse que a través de una buena llovida que riegue adecuadamente nuestras dehesas y olivares.

Pronto el olivar comenzará a virar, tornará sus yemas de invierno a yemas vegetativas, y aparecerán los botones florales que darán paso a sus flores, las cuales serán polinizadas convenientemente allá por mayo-junio se convertirán en pequeños frutos y una vez engordadas y maduradas durante el verano-primeros de otoño, obtendremos, si todo va como debe, allá por el otoño-invierno, las apreciadas aceitunas y su magnífico aceite, ahí es nada, dicho así hasta parece sencillo. Una vez culminado todo este proceso, obtenemos ese magnífico AOVE, medicamento natural, extraordinaria fuente de salud, que tantas y tantas propiedades tiene como luego veremos

La dupla, climatología y AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra), siempre ha de ir de la mano, pues ambas quedan íntimamente relacionadas, siendo digamos en cierto modo proporcionales, pues mientras mayor cantidad tengamos de la primera de ellas, casi seguro mayor cantidad tendremos de la segunda, no es una regla de oro, pero sí una regla no escrita, pues la historia deja claro, que los años de cuantiosas precipitaciones, suelen ser años de extraordinarias campañas de aceituna.

Decía Sabina: “Sí lo que quieres es vivir cien años, vacúnate contra el azar”, bien podría decirse que la afirmación es muy correcta, pero también convendría meter al AOVE en la misma frase, lo cual implicaría que cambia diametralmente el fondo de esta canción, pues bromas aparte, es vital la importancia de este AOVE en la alimentación y la salud, como suelo comentar, pero no sólo en estos campos, pues la aplicaciones que durante largo tiempo atrás se le han dado al “oro liquido” son excelsas y variadas.

En este caso, me gustaría hablar sobre otra de las muchas aplicaciones que tiene el AOVE, su aplicación a nivel cosmético como producto para mejorar nuestro aspecto, pues viene de largo la relación entre el AOVE y la belleza y la dermatología. No es sólo que se use a nivel industrial como artículo de belleza, sino que cada vez es mayor la demanda del mismo para tratamientos de este tipo, pues las propiedades médicas, dermatológicas y estéticas son muy variadas.

Entre otras muchas, algunas de estas propiedades resultan ser las siguientes, es muy hidratante, emoliente y lubricante, penetra en la piel y no da sensación si es aplicado a una dosis adecuada, además sirve como un excelente penetrante en la piel, si es mezclado con otras sustancias o aceites naturales con propiedades medicinales con propiedades dermatológicas. En definitiva, la principal ventaja cosmética del AOVE, es su composición rico en vitamina A y D, con elevada concentración de ácidos grasos que favorecen la integridad en la mucosas y células de la piel.

Si nos centramos en plano más “casero”, que a mi juicio suele ser más efectivo y atractivo, el AOVE toma un papel muy relevante y la verdad es que puede usarse con multitud de fines, por ejemplo, mantiene nuestro cabello brillante, fuerte y saludable, evitando que “se rompa” o se seque como se suele decir. Nos proporciona magníficos efectos sobre nuestro cutis, aportando la necesaria turgencia que éste necesita y evitando la resecación. Por otro lado se puede mencionar, como uso curioso, que es un magnífico hidratante labial y también puede ser usado como crema para desmaquillarse, en lugar de las cremas industriales que solemos ver en los supermercados o grandes superficies, en fin multitud de magníficas e interesantes aplicaciones.

Podemos continuar, pues la lista es larga y muy interesante tanto por lo práctico como por lo económico, resulta y viene a parar que con el mismo producto tenemos muchos beneficios, aplicables en el día a día, siendo como digo reales y muy efectivos, véase que sirve como el mejor champú anti-caspa que podamos encontrar, fortalecedor de pestañas y cejas o también es magnífico como pasta de dientes para eliminar gérmenes y cuidar nuestra dentadura. En fin, poco más se puede añadir a un producto sin igual, en todos los aspectos y a todos los niveles. Si pudiera le diría a este jienense que cambio de hábitos, que en lugar de salir, privar o fumar, abusara del AOVE, puesto que ya el propio Sabina decía en el tema: “si lo que quieres es vivir cien años, no vivas como vivo yo”.


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