Los pobres de Solemnidad de las Siete Villas de Los Pedroches en el Catastro de Ensenada


ARTURO LUNA BRICEÑO


La creencia de que los pobres en las Siete Villas de los Pedroches estuvieron a merced de los conventos y hospitales no es del todo cierta. Desde la compra de la Dehesa de la Jara y Labrados, hacia el 1645, la asistencia médica y la donación de alimentos a los pobres de solemnidad estaban regulados y era gratuitos en las Siete Villas.

En la declaración de los gastos que tenía el Concejo de Pozoblanco en 1754 dicen:
Al Médico por la cura que hace de balde a los vecinos seis mil y setecientos reales de vellón.
Al Cirujano Dos mil setecientos y cincuenta.
A la Matrona doscientos cuarenta y nueve reales de vellón.
Al Maestro de Primeras Letras trescientos reales de vellón.
Al predicador Cuaresmal, trescientos reales de vellón.

Asiento de los pagos de las Siete Villas al Rey.


En las Siete Villas de los Pedroches se contabilizaron en 1754, 192 pobres de solemnidad de los 4.592 vecinos que existían en ellas. O lo que es igual, un 4% de la población de las Siete Villas era pobre de solemnidad y estos a su vez estaban repartidos de la siguiente manera:

“Pedroche, en esta Villa habrá ocho Pobres de Solemnidad varones y doce hembras, viudas y solteras”.
“Torremilano, que entre los vecinos de esta población habrá como unos veinte y cinco Pobres de Solemnidad, los seis de ellos Varones y las diez y nueve viudas y solteras”.
“Torrecampo en esta Villa habrá veinte Pobres de solemnidad inclusos en ella doce viudas y huérfanas”.
“Pozoblanco, dijeron que entre los vecinos de esta población habrá como unos treinta y seis Pobres de Solemnidad los catorce varones y las veinte y dos viudas y solteras”.
“Villanueva de Córdoba dijeron que en esta Villa habrá diez Pobres de Solemnidad varones y quince hembras viudas y solteras”.
“Alcaracejos, que entre los vecinos de este pueblo habrá treinta pobres de solemnidad, los veinte varones y las diez viudas y solteras”.
“Añora que entre los vecinos de esta población habrá como unos treinta y seis Pobres de Solemnidad, los seis varones y las treinta viudas y solteras”.

Escritura de cesión de las Siete Villas de Los Pedroches.


El problema era mayor en las villas pequeñas, que estaban más expuestas a las hambrunas y sequias, porque la propiedad que tenían en la Dehesa de la Jara y Labrados, estaba en consonancia con los vecinos aportados para la compra de la Real Dehesa en 1629 y que fue así: Pedroche, 430 vecinos. Torremilano, 888 vecinos, Torrecampo, 477 vecinos. Pozoblanco, 1.084 vecinos. Villanueva de Córdoba, 817 vecinos. Alcaracejos, 309 vecinos y Añora, 300 vecinos.

Pedroche, 1930.


Y de acuerdo a este número de vecinos, que fueron los aportados para comprar la Dehesa a la Ciudad de Córdoba, se repartían las cargas y los beneficios.

¿Pero quién atendía y socorría a estos pobres? En lo que se refiere a su atención médica dependían de los Concejos, que pagaban esas atenciones de los beneficios de los frutos de la Dehesa de la Jara.

Casa vieja.


En cuanto a los alimentos básicos se encargaban de ellos las Casas Tercias de las Iglesias. Que solían ser dos: La Tercia del Pan y la Tercia del Vino. Que se abastecían de los diezmos que pertenecían a la Iglesia y que se obtenían de dos maneras: Un reparto de los diezmos recogidos por la Iglesia y otro de los diezmos procedentes de los beneficios de la Jara y que se recaudaba en los Concejos, quedando una tercio para la Corona, otro para la Iglesia y otro para el Concejo.

Convento de la Concepción de Pedroche.


En el Tomo de Haciendas de Eclesiásticos de Pozoblanco declara la Obra y Fabrica de Santa Catalina el reparto de las Iglesias:

“Percibe esta Fábrica de la Parroquial de la Villa de Pedroche veinte y cuatro fanegas de Pan Terciado cada año por razón de alimentos.
Asimismo percibe por dicha razón de la Fábrica de la Parroquial de la Villa de Torremilano doce fanegas de Pan terciado cada año”.

Los alimentos que se daban a los mendicantes se ofrecían en las Casas Tercias. En la Tercia del Pan los cereales, (trigo, cebada y centeno) y el pan y en la Tercia del Vino se almacenaban los esquilmos del vino, queso, frutos y las hortalizas. La Tercia del Pan estaba en la Calle de la Iglesia junto al Hospital de la Caridad y la Tercia del Vino se encontraba en la Plaza de la Alhóndiga. 



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