Creencia o negocio

MIGUEL CARDADOR LÓPEZ


El pasado sábado acudí acompañando a mi mujer a la aldea del Rocío y al pueblo de Almonte, que está a 15 km. Esta excursión la organizó el Coro Romero Voces de la Sierra como respuesta a la invitación para acompañar cantando en la misa vespertina en la iglesia de la Asunción de la localidad onubense, donde, como cada siete años, permanece la Virgen del Rocío. 
En total fueron 115 personas de Pozoblanco las que viajaron en dicha excursión. 
Por la mañana acudimos a la aldea a visitar el museo-tesoro que hay junto a la ermita. Allí pudimos contemplar trajes, coronas, etc., de un altísimo valor tanto económico como religioso. 
Posteriormente se dispuso de horas libres para que cada cual recorriera la aldea, donde pude comprobar el mercado variado de la misma, en el cual se venden desde décimos de lotería a souvenir de todas clases, existiendo muchos bares y tabernas en pleno Parque de Doñana. 
Parece que aquí no hay crisis inmobiliaria, porque de todas las casas y edificios, tan solo vi uno que ponía un cartel de venta y dos de se alquila. 
Lo que más me gustó fue la laguna, con variedad de aves acuáticas, que ponía un gran contraste entre la naturaleza en su estado puro y el mercado variado del Rocío. 
A primera hora de la tarde acudimos al pueblo de Almonte, donde un grupo de voluntarios nos acompañó para enseñarnos lo más visitable del pueblo. 
A la hora de llegar, yo, como algunos otros, nos fuimos por nuestra cuenta. Yo lo hice solo, recorriendo las calles más céntricas. En ese paseo recordé que hacía 40 años exactos que estuve allí como entrenador del C.D. Pozoblanco Juvenil, disputando la fase de ascenso a la División de Honor (la Primera División de Juveniles), con jugadores de aquel magnífico equipo como Juanele, Nieto, Durán, Miguel Castilla, Poleo, José L. Calero, Cámara, Juan Rico, Rafa García, Mangas, Manolo LLergo, Garrido, etc. 
Almonte tiene la disposición geográfica y de viviendas parecida a un pueblo de pescadores, con pocos monumentos y bastante plano en lo que se refiere a turismo. Todo gira alrededor de la Virgen del Rocío. 
En la misa a las 19:30, donde cantó el coro pozoalbense, y en la posterior salve rociera, la iglesia de la Asunción estaba llena a reventar. Además un trajín constante hacía que personas entraran y salieran. 
La colecta se llenó de donativos y también las velas de ofrecimiento que se hacían antes o después de la misa por un lateral de la iglesia. 
Me llamó la atención que enfrente de la iglesia había un establecimiento comercial con un rótulo que lo identificaba como la tienda oficial de la Virgen del Rocío. Esto me recordó a las tiendas de fútbol de los equipos de élite. 
Todo esto se encuentra en el centro de la localidad, que es peatonal, favoreciendo el plan comercial y de hostelería. 
A pesar de que Almonte tiene 24.000 habitantes, da la sensación de que tiene menos, por lo que pude ver en líneas generales. 
A las diez de la noche regresamos, y durante el viaje estuve meditando sobre el día que habíamos vivido llegando al inevitable planteamiento de cuánto hay de verdadera creencia y cuánto de negocio y diversión. 
Realmente creo que hay de todo, pero para mí lo más importante es el respetar el que cada cual lo celebre y viva como lo sienta, siendo los habitantes de la comarca almonteña los más favorecidos, porque muchas personas de forma directa e indirecta viven de lo que representa la potencialidad de la Virgen, movilizando a miles y miles de personas, no solo en la semana grande de su celebración, sino durante el resto del año, tanto con visitas grupales como la que hicimos, como de manera familiar o individual. 
Yo, desde el respeto hacia todo lo que representan creencias y veneraciones de tanta repercusión mediática, tengo, como es lógico, mi propia opinión, pues de una manera u otra, todos, cuando nos aprietan fuerte los malos momentos, necesitamos aferrarnos a algo para no perder la esperanza de salir a flote. Y en esos momentos malos, yo a mi manera muy particular, también tengo la necesidad de exponer mis debilidades y miedos que me atenazan pidiendo ayuda divina. 
Nosotros no tenemos el Rocío, pero sí tenemos la Virgen de Luna, la Virgen de La Antigua, la de Loreto, de Guía, Alcantarilla, Veredas, Piedrasantas, la Virgen de la Peña, de Las Cruces, Virgen de Vallehermoso, Divina Pastora, etc., representando las distintas advocaciones marianas que veneran a una misma Madre, la Virgen María. Y con arreglo al número de habitantes que tenemos en nuestra comarca acuden a sus fiestas un tanto por ciento muy elevado, lo que quiere decir que en todos los pueblos de nuestra tierra son festejos muy populares. 
Este domingo, pozoalbenses, comarcanos, y todos los que nos quieran visitar, celebramos la romería de la Virgen de Luna en la ermita y paraje que está situado en pleno corazón de la Jara. 
Lo más importante es que dentro de la variedad de sentimientos y pensamientos todos pasemos un buen día de convivencia, sumando la verdadera creencia, las viandas de lomo, jamón, tortilla de patatas, el vino de la bota (que sabe mejor que en el vaso) y por supuesto los variados hornazos.

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